La bailarina maldita o la mágica musa… Tórtola Valencia

Mar 31, 2011 5 Comentarios por

Por Zuel.

“Nunca debiera encerrarse la danza en los estrechos límites de un tema preciso y definido. Hay un estilo que puede llamarse natural, ya que no es producto ni de la ciencia ni de la reflexión, sino de la inspiración que brota desafiando todas las reglas, todos los convencionalismos”Tórtola Valencia.

Danza del incienso de Tórtola Valencia.El sevillano barrio de la Magdalena vio nacer a Carmen Tórtola Valencia en 1882, la bailarina orientalista que recorrió el mundo envuelta en un mantón bordado de misterio, exotismo y fatalidad.

Tórtola Valencia, cartel orientalista.

La, ante todo, bailarina -aunque también escritora, pintora y actriz- pasó su vida alimentando el mito y la leyenda, y no sabemos muy bien qué hay de cierto en esas historias que circulan, como la del príncipe de la India que se suicidó por su amor, la de que era sobrina de Goya o la del amor lésbico que mantuvo durante toda su vida con su secretaria.

De muy niña sus padres emigraron a Londres, donde comenzó inmediatamente sus clases de ballet y recibió una educación victoriana. Con 26 años estrenó el espectáculo “Havana” y más tardé viajó por toda Europa, aunque era una total desconocida en su tierra natal hasta que vino a Madrid en 1911 a actuar en el teatro Romea. Tras una vida de éxitos murió en su amada Barcelona en 1955.

Tórtola Valencia se inspiraba profundamente en el mundo oriental. Ella había viajado por África y Asia en busca del exotismo de las culturas africana, árabe o de la India, que tan de moda se habían puesto entre los viajeros románticos.

Tórtola Valencia, danza de la serpiente.Sus claros referentes dancísticos no podían ser otros que Isadora Duncan, la Bella Otero, Nijinski y, por supuesto, Mata Hari.

Sus danzas, como la danza del incienso, la danza de la serpiente y otras muchas que inventaba, mezclaban esos elementos fantasiosos del desconocido y misterioso “oriente” con la gracia del folclore español modernista y la emoción más profunda surgida de la libertad y de la búsqueda de lo primitivo.

Sus vestidos, que ella misma diseñaba y bordaba, eran extraordinariamente exóticos y modernos y reflejaban la personalidad libre, misteriosa y sensible de la artista.

Estas danzas no estaban exentas de polémica. Tras el estreno de su espectáculo “Salomé” Tórtola Valencia tuvo que enfrentarse a la Iglesia Católica, que consideraba el espectáculo indecente e irreverente por mostrar la sensualidad del cuerpo femenino.

No en vano fue una mujer independiente, luchadora y, en cierto modo, pionera de la liberación de la mujer que, queriendo o sin quererlo, dejaba en evidencia los valores “encorsetados” de la España de principios del siglo XX. Su gran lema era “Luchar y vencer”.

Tortola ValenciaEl mito de la “bailarina inculta” no tiene nada que ver con Carmen, que hablaba cinco idiomas y se codeaba con literatos como Benavente y Valle-Inclán. Por si fuera poco, se decía de ella que era una de las mujeres más bellas del mundo, lo que ayudó a alimentar la leyenda de “mujer fatal”.

Esta mujer enigmática, rodeada de leyendas, mitos y secretos enamoró a medio mundo con su particular estilo de bailar, conquistó a la élite intelectual europea, hizo que los pintores la adorasen y que los poetas escribieran rendidos a los salvajes encantos que la convertían en musa.

Tórtola Valencia estuvo presente durante años en los hogares españoles gracias a los envoltorios de jabones y perfumes de la marca de cosméticos Myrurgia, que utilizaron su imagen en la línea de productos “Maja”.

Los poemas que le dedicaron los literatos de la época evidencian no solo la admiración que esta mujer levantaba, sino el fervor que se vivía por ella.

POEMARIO A TÓRTOLA VALENCIA.

Iba en un paso rítmico y felino
a avances dulces, ágiles o rudos,
con algo de animal y de felino…
La bailarina de los pies desnudos
Su falda era la falda de las rosas,
en sus pechos había dos escudos…
constelada de casos y de cosas…
La bailarina de los pies desnudos.
Bajaban mil deleites de los senos
hacia la perla hundida del ombligo,
e iniciaban propósitos obscenos
azúcar de fresa y miel de higo.
A un lado de la silla gestatoria
estaban mis bufones y mis mudos…
¡Y era toda Selene y Anactoria
la bailarina de los pies desnudos!

Ruben Darío, 1912.


Tortola Valencia 2Tus manos son cual dos palomas blancas
de tu hermosura en el radiante cielo
porque el poder de tus miradas francas
las detuvo en su vuelo.
Senderos son de gloria
tus dos brazos
y son tus manos
mágicas y bellas,
de esas dos cintas de sutiles lazos
dos broches de estrellas.
Son terribles, sagradas y piadosas:
con tus uñas clavadas en mi cuello
moriría, creyendo que dos rosas
con sus espinas fieras y celosas
señalaban mi muerte con el sello
de las muertes gloriosas.

Pío Baroja, 1914.


Tiene al andar la gracia del felino,
es toda llena de profundos ecos,
anuncian sus corales y sus flecos
un sueño oriental de lo divino.
Los ojos negros, cálidos, astutos,
triste de ciencia antigua la sonrisa,
y la falda de flores una brisa
de índicos y sagrados institutos.
Cortó su mano en un jardín de Oriente
una manzana del árbol prohibido
y enroscada a sus senos la serpiente
devora la lujuria de un sentido sagrado
Mientras, en la tiniebla transparente
de sus ojos, la luz pone un silbido.

R. M. del Valle-Inclán, 1922.


Danza del incienso por Tórtola Valencia.Un fuego de rubíes todo tu cuerpo inflama
diríase que sangre te corre por sudor…
La pasión de tus ojos ha encendido su llama
y toda tú te abrazas en un fuego de amor…
Si Salomé volviese de los infiernos rojos
(donde es flor de las llamas su ardiente corazón)
al sentir en sus ojos el fuego de tus ojos
diría que el infierno está en tu corazón.
Y luego, cuando viese tu danza de los velos
sentiría el tormento del fuego de los celos
y en vez de la sangrienta cabeza de Johanan
¡Pediría tu alma al Tetrarca Satán!

R. Gómez de la Serna, 1925.


En el centro de un círculo sonoro de vítores,
erótica sonríes mientras repican crótalos de oro
tus dedos enjoyados de rubíes.
Teje lúbricas danzas tu ligera planta
sobre el damasco de la alfombra,
y proyecta la negra cabellera
sobre tus hombros un temblor de sombra.

Francisco Villaespesa.


Zuel

Zuel

Bailarín de trayectoria internacional y amplia formación escénica, especializado en danza oriental y danza-teatro. Licenciado en Arte Dramático y master en Gestión Cultural. Apasionado de las culturas, viajero romántico y enamorado del cuerpo como instrumento de creación artística.
Profesor en Casa Árabe y miembro del Aula de Danza de la Universidad de Córdoba.
Zuel
Bailarinas míticas, Danza Oriental

5 Comentarios para “La bailarina maldita o la mágica musa… Tórtola Valencia”

  1. Shabanna says:

    Hermoso!!!

  2. Puri Gómez says:

    Qué bonito articulo y qué poemas, llenos de sentimiento para describir a una gran mujer. Me ha encantado. Gracias, Zuel.

  3. Carolina says:

    ¡Me ha encantado el artículo! 
    Gracias, Zuel, por enriquecernos de cultura histórica y literaria. 
    Este tipo de artículos hace que te enamores todavía más de la Danza Oriental.

  4. Añil Danza says:

    Cuando Tórtola Valencia murió su legado fue donado al Museo del Teatro, lo que hoy es el Institut del Teatre de Barcelona. Según he podido saber los fondos aún se conservan y se expondrán en el futuro Museu de les Arts Escèniques del Institut del Teatre que tendrá sede en el pabellón de la Prensa de la Exposición Universal de 1929, en Montjuïc. 
    Esperemos que no nos hagan esperar mucho.

  5. Gemma says:

    “La pasión de tus ojos ha encendido su llama y toda tú te abrazas en un fuego de amor”.

    Leyendo su biografía y los poemas que le dedicaron me transmite una fuerza increíble. Menuda mujer de bandera! Parece que rompió muchos corazones pero espero que ella encontrara paz en el suyo. Y por fin he sabido quien se escondía detrás de la imagen de Myrurgia!! que bueno! me ha encantado este descubrimiento. Gracias, Zuel.

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