Un damnificado menos... o dos!
Gemma Martí. Barcelona.
Mi padre descubrió hace dos días Añil y está alucinado leyéndolo todo el hombre, jajajajajajajajaa!!!
No hablo mucho de danza en mi casa porque entiendo que, a veces, puede agobiar un tema que a mí me interesa mucho pero que a los demás no tanto, así que opté por pasar de explicar tantas cosas referidas a danza oriental, por no "atabalar". Total, que me dice mi padre: "Pero niñaaaaaaa ¿Tú sabes que sales en internet?" JAJAJAJAJAJAJAJJAJAAJAJA Claro, papi, claroooooooooooooooooo!!!! jajajajajajajajjaa.
Ayer estaban leyendo la entrevista a Helena Rull. Les encantaba!!! Dice mi madre: "¡Ay! Tuvimos que parar porque se nos hacía tarde para hacer la cena, ¡niña! jajajajajajjaaja.
Se van a volver unos expertos danzariles ahora! jjajajajjajajajaa
Qué bueno, es que los veo a los dos delante del ordenador. Mi padre con sus gafas porque si no no ve ni torta las letras, mi madre con el delantal, comiéndose una zanahoria, mirando la pantalla y preguntándome dudas!! jjajjajajajajajajajaa. Oye y la Helena tal y la Helena cual jajajajajajajajajjajajajajajaa qué fuerte!!!
Me encantan mis padres. Qué suerte tengo. Si no fuera por estos ratitos...
Qué poco cuesta hacer felices a las personas.
Me encontraba paseando por las calles de mi querida Granada, viendo las maravillas del pasado, con la Alhambra mirándome fijamente y con un ligero aroma a té, y envuelta en esta nube mía entré en una tienda donde tienen mil joyitas , algunas con inspiración moruna, otras más flamencas, y unos anillos brillantes exageradamente grandes que llamaron mucho mi atención. Así que probándome los anillos pensé en tres de mis compañeras de danza y en nuestra profesora, que tanto esfuerzo y dedicación está poniendo en enseñarnos una preciosa coreografía clásica de Oum Koulthoum, y me imaginé lo bonitas que estarían bailando con uno de esos anillos en sus manos.
Llevamos un curso intenso, trabajando mucho juntas para sacarlo todo adelante y la danza crea vínculos muy especiales con las personas. No pude evitar comprar un anillo brillante para cada una de ellas. Tan solo imaginar su sonrisa ya merecía la pena.
Aparecí en clase con cuatro cajitas misteriosas y nos sentamos en corrillo. Una de mis compañeras comentaba “me encantan estos corrillos” y es que, de vez en cuando, qué bien va hablar con las compañeras y reír juntas. Disfruté como una niña chica poniendo las cuatro cajitas misteriosas en medio del corrillo y viendo sus caras de ilusión y sorpresa. Creé una expectación en torno a las cajitas que me divirtió de lo lindo. ¿Lo mejor de todo? Los besos que recibí después, porque eran besos cargados de cariño y agradecimiento.
Cuesta tan poquito hacer felices a las personas que nos rodean...
Mensaje para el Día Mundial de la Danza.
Anne Teresa De Keersmaeker.
"Creo que la danza es la celebración de lo que nos hace humanos. Cuando bailamos, usamos de una forma muy natural, los mecanismos de nuestro cuerpo y todos nuestros sentidos para expresar alegría, tristeza, aquello que nos toca el corazón. La gente baila para celebrar los momentos cruciales de sus vidas y nuestros cuerpos llevan el peso de la memoria de todas las experiencias humanas posibles.
Podemos bailar en solitario y podemos bailar en grupo. Podemos compartir lo que nos une, lo que nos diferencia a unos de otros. Para mí, bailar es una forma de pensar. A través de la danza podemos encarnar las ideas más abstractas e incluso revelar lo que no podemos ver, lo que no podemos nombrar.
La danza es un vínculo entre personas, un puente entre el cielo y la tierra. Llevamos el mundo en nuestros cuerpos. A fin de cuentas, pienso que cada instante de danza forma parte de una función más vasta, de una coreografía que no tiene principio ni fin".
La importancia de los detalles en la danza oriental.
Anónimo.
Hace unos días asistí a una gala profesional de danza oriental cuya organización no voy a desvelar porque mi intención no es desmerecer el trabajo de nadie. Muy al contrario, mi intención es que entre todos consigamos elevar la danza oriental al máximo nivel de dignidad y belleza. Cuando una persona asiste a un evento de danza, sea profesional o no, espera ver unos mínimos detalles, como por ejemplo que el teatro sea bonito o cumpla unos mínimos requisitos, que el escenario entre por la vista y ya notes un pelín de emoción antes incluso de ver al artista bailar, que la música sea una prolongación de esa magia que se crea, y que no "asuste" por su estridencia o pésimo equipo de sonido. La iluminación también es importante, hay que "embellecer" al artista, no esconderlo ante una iluminación pésima o inexperta. Así que mi llamamiento es para todos los profesionales, que se dejan cada día la piel y energía trabajando y enseñando esta bella danza, que de nada sirve un gran trabajo si luego en una gala la sensación es que fue "cutre". Hay que ponerle mucho corazón a estas cosas, no hay que olvidar los detalles, ni en la vida, ni en la danza.
Y me gustaría terminar con esta frase de Charles Dickens:
“Yo nunca habría tenido éxito en la vida si no me hubiera dedicado a las cosas más pequeñas con la misma atención y cuidado que le dediqué a las más grandes.”
Gracias.
Los "gritos árabes".
¡Buenos días! Tenía una duda y no sabía como buscar información en internet para resolverla, y de pronto me he acordado de Añil.
Os comento mi duda. Es referente a los "gritos árabes".
Vamos a hacer una actuación y en una escena tengo que llamar de alguna manera a un grupo de chicas que tienen que bailar después conmigo. Quería utilizar un grito para llamarlas, porque silbar no me parece correcto pero tampoco quería hacer un zagaret, porque eso luego lo haríamos luego juntas. He oído alguna vez un "aiyuwa" o algo así, no se si eso sirve o el significado que tiene....
Ojalá podais ayudarme!!!
Mil gracias.
El cinturón de Afrodita...
De mi corazón nacieron alas para volar hacia ti
y susurrar en tus oídos los cantos de las perlas;
mis dedos, hechos de espumas del mar,
cobraron vida solo para acariciar
tus sueños y al descanso de tu heroísmo.
Mis pechos florecieron,
pletóricos de vino y miel,
para nutrir de placer a tu espíritu
y endulzar tus días y tus noches...
Mis ojos, inmensos y brillantes
como la luz de las estrellas,
se convirtieron en espejos del fuego
y ardor de tu sangre y de tu aliento...
Mis caderas, dejándose llevar por el vaivén
de las olas del mar
que eternamente acarician a Citera,
arropan el secreto mejor guardado
de las entrañas de Gaia y
de los misterios eleusinos...
y siempre te recordarán que en mi vientre
se gesta la danza de todos los tiempos:
LA DANZA DE LA VIDA.
¡Expresemos! Bailando y sin vergüenza.
Gemma Martí. Barcelona.
Cada día tengo más claro que en esta vida hay que dejarse llevar y ser como uno es, sin vergüenza, ni imposiciones, ni pensando en qué dirá el vecino, el amigo o el enemigo. ¿Por qué? Porque si no resulta que nos estamos perdiendo lo esencial en esta vida: “vivir” y “sentir”.
Cuando asistimos a un workshop, a clases o a bailar en algún evento muchas veces pensamos “uff, que bien baila este grupo" o "que bien baila esta chica" o "ay, ¿y yo que hago aquí?” ¡Error! Es bonito y sano admirar a los demás pero sin despreciarnos a nosotros mismos. Cada ser humano tiene un potencial en su interior, y quizás a ti no te sale un shimmie perfecto pero sin embargo tienes una gracia al andar que paraliza. Entonces... ¿Hay gente peor y gente mejor? No. Hay gente que sabe aprovechar sus virtudes al máximo y otra que no tanto. Pero no significa que no tenga potencial o que no sirva para algo.
Pero volviendo a la vergüenza, os diré que no os perdáis nada en esta vida por la cosa de “el que dirán” o por que no tenéis un cuerpo estereotipado por la sociedad o por mil cosas. ¿Qué más da? ¿Qué es lo que importa realmente? Importa lo que uno siente!!!! Y no nos podemos perder eso por pensar que llevamos un mal peinado, o que no nos queda bien el traje, o que no tenemos un buen día, no!!!!
Adelante con la expresión, adelante con el “morro” , adelante con disfrutar encima de un escenario, sea como sea el público, adelante con vivir y sentir. Aprendamos a expresar porque nadie nos va a juzgar por eso, y nadie va a vivir por nosotros nuestros sentimientos ni nuestra danza.
1ª respuesta a la carta sobre fomentar buen rollo.
Gemma Martí. Barcelona.
Hola Karima! Mira, yo creo, y te lo digo como alumna que soy, que lo mejor son ejercicios de grupo, no solo de parejas, sino de grupo. Ejercicios que fomenten el compañerismo y la expresividad en todas sus formas.
Para mí, el rey en este campo es el maestro Zuel, y no porque sea el director de esta revista o porque yo haga años que le conozca y le tenga un cariño especial, sino porque es con el único maestro que he conocido estos ejercicios, y realmente consigue magia. He visto como en un taller, en el que apenas nos conocíamos nadie, a los 10 minutos ya nos sentíamos mejor, y al terminar el taller nos daba una pena enorme despedirnos.
Como alumna defiendo y creo firmemente en este tipo de ejercicios y, es más, si se crea un grupo coreográfico, para futuras actuaciones, no debería faltar este aprendizaje porque es la manera de conectar unas con otras, aprender a respetarse, a quererse y a ayudarse.
El secreto está en conseguir complicidad unas con otras, respeto y admiración, y eso se consigue con este tipo de ejercicios. El hecho de hacer cosas que a lo mejor no sea "bailar" en ese momento, sino desarrollar otras habilidades, hacen unión. Espero haberte ayudado!! y mucha suerte con tus alumnas.
Ejercicios para fomentar buen rollo entre las alumnas.
Karima.
Hola a todos. Mi pregunta es:
¿Qué ejercicios pueden proponerse en clase para fomentar el buen rollo entre las alumnas? Es algo que nunca me había tenido que plantear, pero tengo una alumna que se siente incomoda por otra y la está afectando muy negativamente. Me atrevería incluso a afirmar que la ha cogido una gran manía!!!
Se supone que la danza del vientre aumenta tu autoestima. Es algo que yo he podido comprobar personalmente, ¿pero y si ocurre lo contrario? ¿y si a una le da por compararse o sentirse mal frente a otra compañera?
¿Sería buena idea hacer alguna secuencia de movimientos por parejas para que se de cuenta de que todas somos iguales y nadie es mejor que nadie?
¿Qué me proponeis?
Mil gracias.
Nuestros deseos navideños.
Como artistas que somos nos gusta la belleza y pensamos que, en estos tiempos convulsos, el mundo necesita más belleza que nunca, porque viendo la tele da la sensación de que el mundo es, cada día, menos digno. Pero la tele es tan solo una ilusión y nuestro deseo navideño y para el año 2011 es, precisamente, "dignidad".
Pero cumplir un deseo requiere algo de esfuerzo. Tener una vida digna requiere poner un poco de belleza en cada cosa que hacemos, ser elegante, cuidar las formas, ser agradecido, ser positivo, tener una pizca de sentido del humor y capacidad de disfrutar de pequeñas cosas, como el baile.
Para este 2011 bailemos dignamente, vivamos noblemente y disfrutemos de ello.
Si merecemos lo mejor... demos lo mejor.
Feliz Navidad y que se cumplan vuestros mejores deseos en 2011.
Tirón de orejas a la danza oriental.
El equipo de Añil Danza Oriental.
Durante esta última semana hemos recibido no uno ni dos, sino tres mails de bailarinas que hacían una denuncia a situaciones o acontecimientos para publicarlos en "cartas al director".
Decidimos no publicarlos porque...
Nos inclinamos por lo bonito de la danza, que es mucho, y no por destapar ni denunciar nada. Para eso hay instituciones. Estas cosas ni nos van ni nos vienen, ni nos afectan, somos felices sin ellas y si no nos las recuerdan, mejor. Somos felices bailando.
Añil, como escaparate de la danza oriental, está abierto a todo, siempre y cuando sea constructivo o creativo, para contribuir a impulsar y fortalecer nuestra querida danza.
Si te gusta bailar, baila. Lo demás sobra.
3ª respuesta a la carta sobre los problemas de espalda.
Yolanda Lago.
Hola Cynthia, soy profesora de danza Oriental y sólo he de darte un pequeño pero muy útil consejo. El dolor es la señal más importante que te dirá cuándo has de parar. No tengas miedo a probar de forma suave la gran variedad de movimientos que tiene esta danza, pero en cuanto aparezca el dolor, céntrate, piensa cuándo y con qué movimiento se ha producido y esa será la mejor indicación para saber qué cosas debes limitar en tu baile. Aún así te animo a que te liberes, a que no fuerces, a que dejes fluír y a que estés pendiente y corrijas tu postura al bailar, es muy importante, puede ayudarte mucho si estás bien colocada, pero puede producirte dolor si la pelvis no está en su sitio o la espalda está curvada. Espero que sigas bailando mucho y sin dolor!!!!!! Un abrazo.
2ª respuesta a la carta sobre los problemas de espalda.
Eva María Martín (Nashua Yair).
¡Hola! Mi nombre es Eva y, además de llevar siete años practicando la danza oriental soy intructora de fitness titulada desde el año 96. Me gustaría responder a la carta de Cinthia para aportar mis humildes conocimientos en la materia. A mi modo de ver no hay disciplinas agresivas sino ejercicios mal ejecutados. Si te duelen las rodillas busca a alguien que te corrija, es probable que las hiperextiendas sin darte cuenta y fuerces el eje de rotación, dañando así los ligamentos cruzados. Lo mismo sucede con la espalda, siempre debemos buscar profesores cualificados que nos ayuden a mantener posturas saludables y seguras.
Estoy encantada con la revista y los profesionales que la dirigen (tuve el honor de coincidir con ellos en el Raks este año) porque sobre todo hacen hincapié en este tema tan delicado.
Os animo a tod@s a ser más críticos y a aprender sobre lo que es bueno y lo que no para nuestra salud; a veces lo más vistoso no es lo más recomendable.
Gracias por la atención y ¡¡FELIZ DANZA!!
1ª respuesta a la carta sobre los problemas de espalda.
Gemma. Barcelona.
Tengo algo que aportar a la carta de Cinthia. Tengo escoliosis desde que nací, y además no es de las "suaves" precisamente... y eso no me ha impedido bailar. De chiquitita hacía ballet, danza clásica, y actualmente llevo 6 años en danza oriental. Jamás he tenido un dolor provocado por la danza, al contrario, creo que me ha "reforzado" la musculatura de la espalda, y cuanto más bailo, mejor me encuentro. A mí la danza oriental me ayuda, y no tengo ningún movimiento prohibido. Hago shimmies, twist, cambrés y lo que me echen! Hablo de oriental. En el tribal quizás si que me vería limitada, pues requiere una preparación física mucho más dura a la que quizás yo no podría llegar por mi espalda. En el tema de las rodillas, tampoco he tenido problema, al menos, por el momento. Así es que yo te animo a que pruebes y no te limites. Disfruta de la danza oriental!!!!
Danza del vientre y problemas de espalda y rodillas.
Cinthia. Ávila.
Hola!
estoy intentando buscar información fiable sobre la danza del vientre y los problemas de espalda y rodillas.
Ultimamente noto dolor en las rodillas. ¿será por bailar?
En cuanto a los problemas de espalda, concretamente me interesa, el de la escoliosis lumbar: si empeora con la danza, si hay ciertos movimientos que no se aconsejen (como por ejemplo twist de cadera), etc.
Quizá sea buena idea aclarar estas dudas para todas.
Gracias.
Lo que experimento cuando bailo.
Gemma Martí. Barcelona.
Para mí la danza es vida, es ilusión, emoción, arte, creo que ya en la barriguita de mi madre bailaba… Cuando era chiquitita aprovechaba cualquier ocasión para hacerles un “bailoteo” a mis familiares y amigos, y creaba mis coreografías propias. Luego mi madre, en vista de que no paraba quieta, me apuntó a ballet, a danza clásica. Estuve desde los 7 años a los 11 años en danza clásica, con sus festivales, sus exámenes etc. Pero lo dejé… era un poco difícil compaginar estudios y danza para mi edad. He tenido que esperar 19 años de mi vida para volver a experimentar esa sensación, ese “gusanillo” de la danza.
Tuve una hija muy jovencita, con 18 años recién cumplidos, y creí que ya era mayor para según que cosas. Creía que el ser madre y formar una familia ya era un escalafón diferente en la vida, y que eso de “bailar” estaba reservado a otras “esferas”, a otras mujeres que no tuvieran esas responsabilidades. Hace 6 años probé la danza del vientre, justo cuando tenia 30 años, y quedé hipnotizada desde la primera clase… por fin podia volver a expresar con mi cuerpo todo lo que me hacía sentir la música… por fin podia BAILAR!!! y no es que antes no pudiera… simplemente estaba como “dormido” ese sentimiento… De repente, empecé a verme más guapa, ya no me importaban cosas o complejos que antes tenia, como enseñar la barriguita por ejemplo… mi cuerpo se ha ido modelando, he rejuvenecido, siempre estoy de buen humor, si antes me preocupaba por las personas de mi alrededor, ahora más todavía… Creo que la danza despierta en nosotros unos sentimientos hermosos de paz y serenidad, y amor.
¿Qué experimento cuando bailo? Libertad……pasión…..arte……. Cuando salgo al escenario, esos nervios previos en el estómago que luego se transforman en una sensación de “flotar”, de libertad, de alegría… Creo que lo más parecido sería como subir a una montaña rusa, y si encima, el público se entrega y aplauden... ¿qué más se puede pedir?
Es curioso como ahora que estoy metida en este maravilloso mundo valoro mucho más el esfuerzo y el trabajo de cualquier tipo de disciplina de danza. Es decir, antes cuando veia algun espectáculo de danza que no me gustara, que dieran por la tele por ejemplo, pues cambiaba de canal y listo, ahora es diferente, valoro y admiro mucho el trabajo de ese bailarin o bailarina que lo está dando todo en el escenario, y no me importa cual sea su baile, si hip-hop , salsa, flamenco, danza oriental, danza hindú, africana… Siempre tenemos algo que aprender.
LA DANZA HA SIDO EL DESPERTAR DE NUEVO A LA VIDA, REENCONTRARME CONMIGO MISMA Y SER MEJOR PERSONA.
Un nuevo color con que mirar a la danza oriental.
Desde Añil Danza te invitamos a participar escribiendo aquí tus inquietudes, dudas, sugerencias y todo aquello que te inspire. Te invitamos a hacerlo de manera positiva y constructiva.
¿Por qué?
Porque pensamos que crecer todos juntos es la única manera de crecer.
Todos navegamos en un mismo barco que es la profesión de la danza oriental. Si abres una brecha en el camarote de un compañero, es el barco entero el que se hunde. Hagamos de nuestro barco un hogar agradable al que apetezca entrar y quedarse para disfrutar.
Gracias y bienvenidos!
